domingo, octubre 08, 2006

Kung Fu Traumatólogico. El Panda Po.


Estaba embobado en la Internet viendo al Panda Po, el próximo estreno en cine de animación sobre un Panda que espera algún día ser un héroe, un gran maestro de las artes marciales, cuando oí unos extraño ruidos en la habitación de al lado, como los gemidos de un pequeño panda.

Entre sigilosamente en la habitación en penumbras, una fragancia a pachulí envolvía el habitáculo, en el suelo un póster de David Carradine hecho trizas, en la pared una afoto de Ana Torrojas (cruz de navajas, parecía cantar), y en la cama fuertemente atado estaba Luís Alfredo.

Tenía la mirada ida y se convulsionaba violentamente haciendo botar la cama, de su boca salía una baba blanquecina, me miraba absorto con los ojos vueltos, de pronto una mano agarró fuertemente mi hombro, me volví y allí estaba el Traumatólogo, con su look a lo Esteben Seagal y una cantimplora en la mano.

- Seamos fuertes, esto es agua del templo de Shaolin, dijo agitando la cantimplora, expulsemos a este terrible demonio del cuerpo del pequeño saltamontes

Y acto seguido empezó a salpicar el cuerpo de Luís Alfredo con el agua de Shaolin, esté empezó a botar aun más, hasta el techo con cama y todo, mientras el traumatólogo gritaba:

- Demonio abandona este cuerpo incorrupto, el poder del Kung Fu te obliga, el poder de Bruce Lee te obliga, el poder de Chang Chech te obliga…

Cuando se le acabo el agua de la cantimplora saco una lata del refresco energético de Esteben Seagal y lo roció ceremoniosamente por el cuerpo del poseído, entonces el pobre Luís Alfredo empezó a gritar haciendo pucheritos:

- Nunca me han besado, Nunca me han besado, Nunca me han besado

Un oportuno codazo de mi mujer me hizo volver a la realidad, había tenido la peor pesadilla de mi vida, las últimas palabras del pequeño saltamontes resonaban aún en mi cabeza y una inspiración divina me hizo encontrar la solución al terrible problema de Luís Alfredo, ya sabia como vencer a la maldición de la pucheritos!!!!