domingo, octubre 08, 2006

Kung Fu Traumatólogico. Una japonesa con mala ostia.

Llegamos los dos con la puntualidad característica Británica de Gibraltar, a las 19:18h., mi colega, el Traumatólogo, lucia su nuevo look Esteben Seagal con coletita incluida, mientras abría la puerta de my house me enseño un póster del David Carradine en su papel de Kung Fu, caminando por el desierto con las botas a la espalda.
- Pa la habitación del pequeño saltamontes, dijo solemne.
Al entrar en my house oí ruidos en el salón, al parecer el siniestro culto a Drew Barrymoore no había concluido, por la puerta entreabierta puede ver que la película elegida estaba llegando a su apoteósico final:

Drew Barrymoore estaba haciendo pucheritos en el centro de un estadio de Béisbol, las gradas de éste estaban hasta las trancas de publico que la jaleaba, cientos de periodistas disparaban sus flash, y el marcador del campo iniciaba una emocionante cuenta atrás, 40, 39, 38,37…el publico con palmas seguía la cuenta con algarabía, Drew pucheritos Barrymoore, alias Yosi Asquerosi, esperaba a su caballero andante, que llegara y le diera su primer beso con lengua.

El Traumatólogo con la sana intención de saludar, irrumpió en el oscuro salón y allí en el sofá, entre hembra curtidas en el cine romántico, estaba el inocente Luis Alfredo, el pequeño saltamontes, con su cabeza rapada y su seis puntos en la frente como Krilin, los ojos vidriosos como platos, una extraña baba colgaba de la comisura de sus labios, el corazón encogido, y las manitas unidas en plan oración.

-Que película mas bonita tito, pobre Yosi Asquerosi nunca la han besado.. decía entre pucheritos y lloriqueos.

Por la cara con que me miro el Traumatólogo, pude deducir tres cosas: A) para Luís Alfredo, la pequeña mariposa, tocaba sesión doble de cine, B), era la hora de las tortas, y C) la situación requería algo violento con salpicones de sangre.


Azumi, una de Japos mosqueados, un manga de Yü Koyama llevado al cine con dos cojones por Ryuhei Kitano en el 2003. .
Al traumatólogo el principio de la peli le recordó a Heidi, con el rollo de que es huérfana, viviendo en la montaña, aunque en vez de a Pedro tiene nueve colegas, y en vez de un abuelo gruñón tiene a un maestro de artes marciales que les espera tras el agotador entrenamiento con la barbacoa encendida y unas sardinas al espeto, no esta Niebla, ni las cabritas, pero si muy buen rollo samurai.
Pero las apariencias engañan, el maestro durante todos esto años ha estado perfeccionando a este grupo de elite para convertirlos en autenticas maquinas de matar, y una mañana realiza la ultima prueba del entrenamiento, les dice a los diez que se emparejen con su mejor amigo y que se maten los unos a los otros, solo los cincos que sobrevivan cumplirán su misión, un asesino profesional debe de ser capaz de matar a su propia madre que dice. La pobre Azumi eligió a su mejor amigo, el único de todos con posible derecho a roce, la katana de Azumi es letal y no perdona.
A Luís Alfredo le impresiono bastante la escena, pero aun así lo que mas le gustaba eran los trajes de los protagonistas, una fantasía japonesa de la época, con Azumi en plan colegiala nipona, faldita corta marcando cachas y calcetas hasta las rodillas, esta buena la niña le insinuaba su tío el traumatólogo. La moda nipona pasarela de Nasagaki

A este le llamo la atención los malos, todos tenían un peinado con raya ancha, quizás de tanto estirárselo con la coleta esa en plan coquito, había un malo, de los malos de verdad, con una cicatriz en la frente, que según el traumatólogo se parecía al Del Nido el presidente del Sevilla FC.




Del Nido a caballo con su raya ancha









La misión de los cincos consistía en aniquilar a los señores de la guerra, y se va desarrollando sin problemas. Primero uno que esta pescando, Zas!! Katanazo al cuello, después caen en un engaño y matan al que no es, luego conocen a otros de su especie pero especializados en el arte del malabarismo nipón, también hay emboscadas, katanazos a diestro y siniestro, y sangre mucha sangre, y dudas muchas dudas sobre la misión, ¿hacen lo correcto matando?, ¿es su maestro una persona noble con la razón universal de su lado?.
La cosa se complica, uno de los compañero de Azumi es herido en una refriega por un Ninja malo, y el Maestro decide abandonarlo, Azumi hasta el coño de la misión, le dice que abandona que se va con la malabarista, que ya esta bien de tanto rollo samurai. Los señores de la guerra entretanto liberan del presidio al malo absoluto el Sr. Bijomaro Nogami que aparte de ser un buen luchador pierde aceite por los cuatro costados.
Azumi se replantea su vida, se pinta los labios, se pone a la moda nipona y decide dejar la Katana, su ilusión es emprender una nueva vida con su amiga la circense, pero ambas caen en las garras de unos perlas que intentan abusar de ellas, violarlas, hacer guarrerias y entonces nuestra Red Sonja Nipona sacara de nuevo su katana, comprenderá que le va la marcha samurai, salpicarse de sangre la cara.

Y llega el apoteósico final, todos sus colegas incluidos el maestro han caído ante el enemigo, estos se encuentra en su cuartel general. En total son: un señor de la guerra, cien samuráis, setenta y cinco ninjas malos, ciento cinco maleantes, un cara-mono, dos guardaespaldas, el presidente del Sevilla CF, el asesino que pierde aceite, y un concejal de Marbella.
Pero todos caerán bajo la katana de Azumi sin contemplaciones, sangre a punta pala, brazos amputados, cabezas cortadas, la Red Sonja nipona no tiene piedad, el asesino que pierde aceite se ríe al principio, su pelea será la mas espectacular con la cámara girando sobre ellos, su cabeza rodara por el suelo chorreando aceite por todos lado como el coche de la Sor Citroen. Azumi ha cumplido su misión toda llena de sangre, pero con su virgo intacto, a ver quien es el guapo que le dice algo.
A Luís Alfredo le encanto la peli así que con sus nunchacos se cargo una lámpara del salón y dos figuras de porcelana, el cine violento que tiene esos prontos!!. Pero el traumatólogo estaba feliz, el pequeño saltamontes volvía a ser el mismo, charlábamos ya fuera de my house sobre la película, cuando Luís Alfredo me pidió permiso para ir al baño, sin problemas picha, le dije.
Cuando ya se despedían a Luís Alfredo se le resbalo una película que escondía bajo la camisa, la carátula de la película choco contra el suelo, en su portada un terrible nombre:
POR SIEMPRE JAMAS la particular adaptación del cuento de cenicientas con Drew pucheritos Barrymore.
Por la cara con que me miro el Traumatólogo, pude deducir tres cosas: A) para Luís Alfredo, la pequeña mariposa, tocaba mas cine de Kung Fu, B) Luis Alfredo era un cleptómano y C) nunca subestimes el poder de la pucheritos