jueves, octubre 26, 2006

La Mala Yerba: El tribuno Messala, suspiros de Roma.


Todo por la patria, es el lema clave del joven tribuno Romano Messala, un ambicioso con ganas de escalar puesto en la Roma del Emperador Augusto, dispuesto a llevar con sus tropas de ocupación, el progreso y la paz del sistema político romano por esos mundos olvidados de Dios.

Pero la mala suerte se cruza en su camino y es destinado a la siempre revuelta Palestina, tierra donde se crió, donde compartió su juventud con un paisano de la tierra, un aristócrata Judío con muchos humos de nombre Judá Ben-Hur, el encuentro entre los viejos amigos es maravilloso, abrazos, besos, brindis, lanzamientos de lanzas, recordando los viejos tiempos con algarabía, Messala feliz con este reencuentro, aprovecha la ocasión para pedirle un favor a su amiguito.

- Illo, picha por que no me delatas a unos cuantos disidentes, pongo contento al Gobernador y le pido unos días de asuntos propios para ir a Pompeya con la parienta.

Pero resulta que su amigo el príncipe Judá Ben-hur es un nacionalista, un radical, un simpatizante de la lucha callejera Judía, A los chivatos antes se les daba un duro, ahora se les da una patada en el culo, dice con sarcasmo, el Charles Jeston. Messala se queda consternado.

Mas tarde, un triste día, que Messala escoltaba al Gobernador de la provincia por la calles del Jerusalén ocupado, le arrojan una teja desde… Sorpresa la casa de su colega el Ben-Hur, Traición.

La cosa esta clara este acto de terrorismo reclama justicia Romana, y Messala no tendrá piedad con su antiguo colega, un crucero por el Mediterráneo con todos los gastos pagados, y para su familia noches gratis en un Parador.

Pero los malos siempre tienen mala suerte, y Messala pagara con creces sus fechorías. El Ben-Hur salva a un comandante romano de nombre Quintus Arrius de ser ahogado, que agradecido por tal acción colmara todos los deseos de este esclavo, le nombrara su sucesor y lo adoctrinara en el noble arte de las cuadrigas, siendo campeón en las arenas del coliseo romano, regresando libre a su tierra la mar de chulito, dispuesto a cobrarse su venganza.


El pobre Messala indiscutible campeón de las cuadrigas hasta la fecha, y justo en el año en que piensa retirarse de las competiciones con la cabeza bien alta, será retado por su antiguo amigo, ahora enconado enemigo.

Messala con su cuadriga Súper Ferrari Especial con chantas de aleación de pinchos incorporados, sus cuatros caballos negros, y su conducción temeraria en plan Farruquito, no solo conocerá la derrota, sino que se tragará la arena del Circo, siendo pisoteado por sus propios caballos, malherido es conducido a la enfermería, allí le visitara su antiguo amigo, que ante la situación no podrá dejar escapar una risita de satisfacción, y mientras fuera en el polideportivo romano la muchedumbre aclama el nombre del vencedor, Méssala exhala su ultimo suspiro.