martes, diciembre 26, 2006

KFT-2: Chucherías, Cerveza Y Buen Kung Fu.

Como seguía de Holidays, aquella mañana me disponía a disfrutar de mi deporte favorito: Quedarme en la cama calentito pasando de todo.

Mi mujer, que había madrugado para no se que rollo, me despertó sin querer, y eso me molaba aún mas, así era consciente de mis actos, yo estaba en la cama tranquilito y los demás jartitos de trabajar, puteados por el sistema, así se disfrutaba mas de la flojera matutina. Pero endepronto mi gozo en un pozo, abajo en la cocina mi Sra. esposa comenzó a gritar:

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!!

Baje apresuradamente para encontrármela paralizada frente al frigorífico, me acerque con cautela para descubrir a mi pobre gato Copy tiritando dentro de la nevera.

- ¿Pero como coño se ha metido el gato ahí? Dije con el mayor disimulo.

Total que cambio de planes: ducharme, vestirme, desayunar con energías y para el veterinario cagando leches, corte de rollo total, la mañana echada a perder.

Cuando regresaba del veterinario con el gato repuesto a base de pinchazos, y un palo en la Visa, divise a dos energúmenos merodeando en la entrada de mi Jouse, me disponía a increparles cuando descubrí que eran Luís Alfredo, la pequeña musaraña, acompañado del niñato con la cabeza mas grande y casposa que jamás había visto.

- Octopo, te presento a Manolillo el Mutante, un colega enrollado del instituto, dijo Luís Alfredo.

Le di la mano al mutante cabezón y pregunte en plan Maruja:

- ¿Pero ustedes no deberían estar en clase?

- Que va Oct el profe de religión esta indispuesto, estábamos aburridos, y le he dicho a mi colega vamonos a ver una película de Kung Fu a casa de mí amigo.

- ¿Y a este por que carajo le dicen el mutante?

- Algún día lo descubrirás por ti mismo, dijo el pequeño garrapata con misterio.

Los mire de arriba abajo preguntándome como coño los dejaban entrar en clase con esas pintas, Luís Alfredo en plan monje Shaolin y su colega con una pinta indescriptiblemente retro con gabardina en plan Colombo, y unos vaqueros en bombacho con los bajos remetidos por dentro de unas horribles botas de agua con dibujos del Picachu, retro total.

- Señor me gustaría ver una de luchadores tullidos, dijo Manolillo el mutante

La verdad la idea era tentadora, de alguna forma la mañana podía salvarse, practicando mi segundo deporte favorito: Ver una buena película de Kung Fu tirado en el sofá, mientras los demás andan puteados trabajando pal sistema, no estaba mal el plan, eso si debía escoger una buena cinta de culto, un peliculón del ocho, con buenas luchas, venganza, caspa, malos malísimos, y por supuesto luchadores tullidos, sin lugar a dudas ONE ARMED BOXER era la elección perfecta.


El comienzo de la peli es prometedor: unos chinos que pasean sus pájaros enjaulados, se disponen a tomar apaciblemente el té, y endepronto que aparece la Banda del Gacho en plan chulito y le vacilan el pájaro, la situación es tensa pero gracias a Dios que Wan Yu estaba tomando unas cañas en ese momento y sale en defensa del oprimido, tortas, patadas, collejas y puñetazos en la jeta a los malos que fueron celebrados con Hurras y Vivas por el pequeño acaro y el mutante cabezudo.

Los malos que no han tenido bastante con esta primera tollina, retan a la banda de los buenos en el valle y justo cuando van a comenzar las tortas, Luís Alfredo saca una bolsa de chucherías bestial con frutos secos, pipas, piponazos, esponjitas, gominolas, Petazetas, dentaduras, chupa chups de Kojack y demás porquerías azucaradas, entre tanto en el televisor los malos volvían a sufrir una derrota y huían con el rabo entre las piernas, lo cual mis invitados celebraron con algarabía y vivas al buen Kung Fu.


El líder supremo de la banda del gancho, un mellado que provoco la risa tonta a Manolillo, se enfurece ante la derrota de sus hombres por Wan y sus colegas, y el mismo acudirá a la escuela rival reclamando justicia, a cambio será vapuleado de nuevo junto al resto de sus secuaces, y mientras mis coleópteros invitados se partían el pecho ante la tragedia, el líder supremo de la banda del gancho juraba venganza contra sus adversarios.

- Vete a cagarla por ahí, mellao que eres mu feo, decía el pequeño mamífero de Luis Alfredo.

Humillado por la derrota el malo mellado solicita la ayuda de unos mercenarios del Kung Fu, unos legionarios de las artes marciales, cargados de mala leche y que son especialistas en distintas técnicas de lucha. La presentación de los distintos villanos provoco la risa incontrolada de los niñatos y tuve que rebobinar la película hasta en diez ocasiones para enterarme bien del asunto. Los mamones se partían el nabo, y es que esta película tiene un cierto toque Berlanga en la elección de sus personajes que no deja indiferente. Que salía el supermalo de los colmillos de hipopótamo, el Manolillo le daba al Pause, que salía el Hindú especialista en Yoga clavándose un cuchillo el Luís Alfredo que rebobinaba el dvd patras, un cachondeo total se traían con el mando a distancia.

Yo temía el comienzo de la hora de la verdad y éste llego, los buenos empiezan a sufrir bajas, los niñatos que habían acabado con las chucherias tenían sed, Luís Alfredo fue hasta la nevera y trajo unos botellines de cerveza, es lo único que tienes octopo y tenemos mucha sed, dijo con guasa, la verdad que me importaba un rábano, por que en la pantalla del televisor los legionarios del Kung Fu llegaban desafiantes a la escuela del Wang Yu, era el momento de Mi Kung Fu es el mejor, de la mala leche traga de chico, de hacer mas pupa que el rival, la ocasion de ser mas perro callejero, de demostrar de que madera están hechos los malos de verdad, los lejias del Kung Fu!!!


La pantalla del televisor se lleno de ostias y patadas en un momento, y el salon de my Jouse de risas, gritos, y saltos, Manolillo se apropio del mando a distancia rebobinando a placer todas las peleas que le interesaban, estaban descontrolados, y la película les provocaba una y otra vez: el baile de los luchadores Tailandeses, risas y vivas, la técnica hipnotizadora del maestro yoga haciendo el pino, mas risas y yupis, los monjes del Tibet que inflan su cuerpo a voluntad, descojone total y el alirón, que el malo de los colmillos le corta el brazo al pobre Wan Yu, apoteosis total y hip-hip hurras por el malo.


Los niñatos no tenían vergüenza se partían la caja de cambio, les entraba hasta tos de la risa, no sentían piedad, ni respeto por la mutilación del pobre Wan Yu, rebobinaron la acción hasta en quince ocasiones y se reían con malsano regocijo con la boca llena de babas, y mientras Wan, el único superviviente de la masacre, se arrastraba por los suelos como una pobre babosa, los malditos roedores se cachondeaban a placer:

- No huyas cobarde de la pradera, da la cara desgraciao, que tan dejao tullio, decía el cabezón.

Ni tan siquiera en los momentos de mas sosiegos la cosa se calmaba: cuando Wan es recogido por un medico y su hija, cuando se enfrenta a la cruda realidad de ser un tullido, la risita entrecortaba de los pequeños Galápagos continuaba sin cesar, como hienas rencorosas.


Pero Wan es un machote que se sobrepone a la tragedia, aprende medicina, le tira los tejos a la hija del medico, y experimenta en su cuerpo con milagrosas drogas que dotan a su único brazo de una fuerza descomunal, un supermanco sediento de venganza, el One Armed Boxer, aquí los mamones de mis invitados se pusieron del lado de Wan.

-Dales caña Wan, párteles la boca a esos mierdas, decían al unísono frotándose las manos.

El climas final va en aumento la súper-mano de Wan da unas ostias del carajo, además conoce el secreto para darles caña de lomo a los Lamas del Tiber. Un descampado de la China rural será la cita para saciar su venganza, ni los Tailandeses con su bailecito, ni el Maestro del Yoga haciendo el pino, ni el mellado tirando dinamita, ni los Monjes con sus trajes hinchable, ni el feo de los colmillos con su mala leche, ninguno será rival para el manco, todos recibirán su merecido, su ración de ostias, y mis arácnidos invitados que no habían parado de reír gritaban entusiasmados: al enemigo pan de higo y coreaban “el alaban alaban alibimbon ban el manco, el manco y nadie mas” hasta la saciedad y mas palla.

Los dos pajarracos lo habían pasado bien, nos habíamos divertidos de lo lindo con esta mítica película del 71, dirigida e interpretada por Jimmy Wa Yu, si aquel otro manco de Chan Chen el One Armed Swordman, del Wuxia de la Shaw al Kung Fu de puños de la Golden Harvest, un figura el Jimmy.

Ya nos despedíamos cuando note en los dos energúmenos una risita extraña que no entendí, cierta complicidad de buitre carroñero, cerré la puerta y lo entendí todo, había sido un follonazo a traición, un gas silencioso y letal, fruto de la mezcla de chucherias, cerveza y Kung Fu, y aunque abrí las ventanas al poniente para despejar la casa, el aroma a arma bacteriológica iraquí no desapareció, al regresar mi mujer vació dos botes de ambipur y quemo cuatro varillas de incienso, pero fue en vano, la casa jumaba cosa mala a Mutante.



Merchardaisin de la pelicula en LA PUÑETERA PUBLICIDAD!!!