martes, enero 30, 2007

KFT-2: No maldigo mi suerte por que Ninja nací.

Abrí la puerta como si con aquella acción encontrara el sentido de la vida, como un poseso en pos de la verdad absoluta, del secreto de la creación, y me lleve el chasco del siglo, frente a mi con un collarín y cara de tonto estaba el pánfilo de Wan, el clon del Sr. Parada, el Sandokan ibérico, el Tigre de Matalascaña.

- Por favor encierra a tu gato, balbuceo.

Procedí de mala gana a encerrar a mi gato en el garaje y le invite a entrar, entonces me hizo la pregunta tonta del día:

- ¿Te has enterado del follón de anoche, lo de La noche de lo Ninjas?

Pues claro le conteste, en todas partes lo comentan. El tío estaba nervioso de cojones, así que lo senté en el sofá del salón y le puse una infusión de valeriana, y sin preguntarle nada el menda empezó a soltar la lengua:

- Anoche el Traumatólogo vino a mi casa, me contó lo de mi discípulo Luís Alfredo, lo de los porros y su expulsión del Instituto, el enorme cabreo de su padre, la decisión de contratar una Supernany, estaba como loco de irritación, quería realizar una cruzada para ajustar cuenta con los camellos de la ciudad, me invito a acompañarle en su cacería a lo Charles Bronson, pero me negué en rotundo, le dije que el Kung Fu solo debe usarse en casos de legitima defensa nunca en venganzas personales, la venganza lleva a el odio y el odio lleva al lado oscuro le dije.

- Pero si tu no le acompañaste quienes demonios eran su socios? Pregunte intrigado.
- Uno es Toribio el anciano con el que compartí habitación durante mi convalecencia en el Hospital, el otro es Rogelio el ATS que me atendió, compañero de Hospital del Traumatólogo, ese ATS es el culpable de todo, un Ninja negro aficionado a la tauromaquia.

Cipotes me dije, vaya historia, después Wan siguió divagando sin que yo le preguntase, como los chivatos profesionales, contándolo todo de pe a pa, al parecer el Traumatólogo había acudido al Hospital ha echar una mano a los afectados, le dijo que no tenia miedo de que las victimas le reconociesen pues usaría el viejo truco “Clark Kent”, y que dentro de un par de horas habían quedado en mi Jouse para comentar lo ocurrido y celebrarlo.

Pues como el Traumatólogo iba a tardar en llegar le propuse al papa-frita de Wan ver una película, considere dada la situación poner una película de temática Ninja, para así agobiar un poco mas al tonto-polla de Wan con el tema de los Ninjas negros.
En ese preciso momento de divagación intelectual típicamente Ninja volvió a sonar el timbre de mi Jouse:

- RING, RING Y OTRA VEZ RING.

Sabia que no podía ser el Traumatólogo, pero desde luego al que no me esperaba era al cabezón de Manolillo el Mutante que dijo con descaro:

- Hey, creo haber oído algo de ver una película, me apunto.

El mamón nos había estado espiando como un sigiloso Ninja desde la ventana, lo invite a entrar y se lo presente a Wan, luego le hice jurar ante Dios y la Virgen que no soltara gases contaminantes de los suyos en mi casa, tras jurar y santiguarse Manolillo nos contó que el Traumatólogo le andaba buscando para recabar información sobre su sobrino y las drogas, tanto Wan como yo le advertimos del peligro que corría, pero el niñato cabezón insistió en quedarse para ver una película de Ninjas.

Me puse a buscar la película que la ocasión merecía, una buena película de Ninjas casposos, y recordé una película bastante mala que compre por 1 € en un bazar chino:

-CORRUPCION EN CHICAGO, cinta pestosa y zetosa, producida por Tomas Tang y dirigida por Don Kong, una película de conspiraciones típicamente Ninjas, con Ninjas malos y buenos, la CIA y la INTERPOL de por medio, juzgados de guardias improvisados en parking, venganzas y guión de esos que termina la película sin enterarte de nada. Mala como ella sola y que sin embargo a Wan le gusto, sobre todo una conversación del comienzo, bastante seria y bien documentada sobre la naturaleza del Ninja bueno y el Ninja malo, ¿seria Rogelio el ATS un Ninja malvado? Se preguntaba Wan en voz alta, yo sin embargo me preguntaba que tenia que ver lo de Chicago, si la película transcurría en Hong Kong, cosas de Ninjas supuse, y a Manolillo le choco el acento franchute de unos de los Ninjas y el símbolo de la Mitsubishi que portaba uno de ellos en su atuendo ¿Puñetera publicidad indirecta? Se preguntaba.



Pero sobre todo nos gusto el final de la película, la persecución en el descampado, y como el Ninja bueno afro-francés ve desde la ventana a su amigo en peligro y decide ayudarle, pero sobre todo nos sobrecogió tremendamente la muerte del Ninja Malo con esa metáfora sobre la eterna naturaleza del mal, el ninja malo como los viejos rockeros nunca muere, ni se destruye, sino que se transforma.



Tras este espectacular y abierto final, Manolillo levanto los brazos triunfantes imitando al Ninja malo, recitando sus últimas palabras con bastante teatro, mientras Wan le regañaba por cachondearse de los poderes del mal y en ese momento y por tercera vez en el día sonó el timbre de mi Jouse.

- RING, RING Y OTRA VEZ RING….


Y por supuesto el peazo de publicidad indirectamente Ninja en La Puñetera Publicidad.

1 Comments:

Anonymous Anonimo B said...

Le falta sangre y tetas para llegar al grado de peliculon.

3:36 p. m.  

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