lunes, febrero 19, 2007

KFT-2: Una gran noticia.

Pues como de mi Jouse tan solo tengo llaves yo y mi señora esposa, ya se pueden imaginar quien era, y la verdad sea dicha yo no se ustedes pero pónganse por un momento en situación: llegas a tu dulce hogar y te encuentras a tu marido en el salón con un menda vestido de Ninja con montera de torero, un señor mayor con mascara de luchador, un clon de Steven Seagal, un tío revoleado en el suelo gimoteando y llenándolo todo de babas, toda la mesa del salón llena de botellas de cervezas y platos sucios, una gran mancha negra en el suelo, olor a azufre en el ambiente, una banderilla taurina clavada en un cuadro, marcas de pisadas en la pared. A mi esposa cuando vio el panorama le cambio la cara radicalmente, se puso blanca, dio un respingo hacia atrás y dijo con una voz que no le salía del cuerpo:

- Señores, por favor quiero hablar a solas con mi marido.

Se me cayeron los palos del sombrajo, en defensa de mis invitados he de decir que saludaron cortésmente a mi esposa y se marcharon con las orejitas agachadas, dejándome solo con todo el marrón, y vaya marronazo, bueno todos lo que es todos no se marcharon en el suelo quedo el pobre Wan agonizando, por lo que llame al 061.

-Tu estas loco, a esto no hay derecho, hay que ver como esta el salón, recién fregado de ayer, hoy que era le día mas feliz de mi vida, y lo has chafado, vergüenza te tenia que dar, que me tienes hasta el coño, se acabaron las películas de chinos mosqueados en esta casa.

Con estas palabras se fue a la cocina relatando por bajines, yo miraba al pobre Wan que seguía babeando todo el suelo, como si la cosa no fuese conmigo, sin rechistar, y entonces la oí gritar de nuevo desde la cocina: Pero donde están todas las cosas que había comprado, los langostino, el jamón, el queso, que he invitado a mis padres a cenar esta noche, esta me las pagas, ve buscándote la vida, haber que les pone de tapear a mis padres y que has hecho con el gato desgraciado.

La tranquilice un poco, le dije que no se preocupase que todo saldría bien, que nada de esto volvería a ocurrir, saque al pobre gato del garaje, este salio refunfuñado, olisqueándolo todo, de pronto se le pusieron los pelos de puntas y corrió hacia el salón, cuando llegue ya era demasiado tarde, había cogido por banda al pobre de Wan que estaba indefenso, cuando logre retirar al gato y volverlo a encerrar Wan tenia toda la cara arañada y repetía una y otra vez: Un poquito de por favor…

La cosa después no fue mal del todo, llegaron mis suegros y les puse unas tapas: aceitunas rellenas de anchoa, patatas fritas de paquete, sardinas de lata, mortadela rellena de aceituna, y agua del grifo para bajar los ricos aperitivos, mientras cenábamos Wan continuaba en el suelo lloriqueando, mis suegros la verdad sea dicha no le prestaron mucha atención. Cuando estábamos tomándonos los cafés llego la ambulancia y se lo llevo, yo para evitar complicaciones posteriores les dije a los enfermeros que se trataba de un vagabundo que encontramos tirado en la calle.

Y llego el momento esperado, la gran noticia que según mi señora esposa nos alegraría el día, tanto yo como mis suegros andábamos intrigados, todos mirábamos inquietantes a mi mujer, esta se lo tomo con calma, se puso de pie, nos miro y dijo:

- Estoy embarazada de siete meses.

No nos dio tiempo a reaccionar, a decir esta boca es mía, cuando como un rayo salio Manolillo el Mutante de debajo de la mesa camilla, dándonos un susto de muerte a todos, se vino hacia mi me dio un fuerte abrazo y dijo “Enhorabuena Octopo”, estrecho efusivamente la mano a mi suegro, e hizo una graciosa reverencia a mi esposa y suegra antes de desaparecer por la puerta, todos me miraban perplejos.

Cuando mis suegros se marcharon felices de ser pronto abuelos, mi señora me leyó la cartilla: Se acabaron los frikis en esta casa, se acabaron las películas de chinos mosqueados, se acabo el rollo samurai y el rollo Karateca, es hora de que sientes cabeza que vas a ser padre cojones.

Acepte de buena gana la regañeta, me daba igual, era feliz con la gran noticia, me senté en mi sofá a relajarme del ajetreado día, a ver un poco de televisión como cualquier cabeza de familia, en la caja tonta retransmitían los carnavales de Cádiz, en la pantalla la chirigota del Selu: Lestaulante Chino Casa Lafaé, cantaban los cuples.

Me reía con la guasa gaditana, cuando de pronto entro mi mujer como un torbellino en el salón, agarro de malos modos el mando a distancia, apago televisor y dijo:

- Te he dicho que nada de Chinos en esta casa!!!

2 Comments:

Anonymous Kaoss said...

Enhorabuena, ¿así que en dos meses habrá un pequeño octopo correteando por ahí y tirándole de la coleta al traumatólogo?

Por cierto ¿cómo es qué su esposa se ha puesto de 7 meses sin que nadie se de cuenta..? ;)

9:17 p. m.  
Blogger octopo said...

Gracias Kaoss, pues si en dos meses un churumbel jugueteando por mi jouse, cambio de vida total.

Bueno lo de los siete meses... me he pasado un poco. Hace tiempo que tenia ganas de compartir mi alegria de ser padre, y entre una cosa y otra no encontraba el momento adecuado, asi que de golpe y porrazo mi esposa esta de siete meses, tanto en la vida real como en la blogonovela.

3:52 p. m.  

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