jueves, marzo 08, 2007

KFT-2: Cartas Desde Okinawa.

Estimado tío y amigos:

El motivo de la presente carta es relataros mis experiencias con la Supernany, y confiaros un secreto.

Os hecho mucho de menos. Mi vida ha cambiado mucho desde que mi padre tomo la cruel decisión de contratar a una Supernany , para que os voy a engañar esto ha sido un infierno. La Supernany se llama Isabel y es un sargento chusquero cargada de mala leche cuartelera, mi padre dice que esta es la mili que nunca haré, que me conviene disciplina militar para cambiar mi actitud ante la vida.

A Isabel le gusta controlarlo todo, saber que tiene la sartén por el mango, eso la hace feliz, es una domadora de leones en potencia. Yo me amoldo y cumplo sus órdenes, ella como premio me obsequia con alguna película en mi tiempo libre. La primera vez vimos El Ruiseñor de las Cumbres, al día siguiente el Pequeño Coronel ambas de Joselito, cuando terminaban las películas Isabel ponía el CD de Isabel Pantoja, Marinero de luces, y empezaba a cantar, según ella la Pantoja es la más grande y punto en boca, como os he dicho un infierno.


Como mi comportamiento era ejemplar y mi padre estaba feliz, Isabel un día me pregunto que estilos de películas me gustaban mas, yo le conteste sin tapujos que mis favoritas eran las pelis de artes marciales, y me prometió que aquella tarde veríamos una buena película de peleas. Yo estaba impaciente por que llegara la tarde, me aplique en los estudios y ayude a mi madre en las tareas de la casa, estaba harto del niño de la voz de oro.

Llegada la tarde Isabel saco una película de su bolso se la habían recomendado en el videoclub, un clásico total del cine de Kung Fu le dijo el dependiente, pero cual fue mi sorpresa cuando en la pantalla apareció la maricona del KARATE KID.

Había oído hablar de aquella mítica película ochentera pero nunca la había visto. La cosa va de un niñato, que a simple vista no tiene dos guantas, que llega de novato a una barriada de California con su madre, y como es un patoso no tarda mucho en cagarla, el pobre tiene tan mala suerte que se enamora de la chica equivocada, una niñata llamada Lai (la cual me pareció mucha hembra para tan poco pollo), esta lagarta es la ex de uno de los golfos del pueblo, nada mas y nada menos que del líder de los llamado Cobras, una banda de niñatos macarras aficionados al Kárate, de esos que disfrutan humillando y golpeando a los débiles en los institutos de bachillerato americanos, y que no tardan en tomarla con el novato de Dani dándole la del pulpo cada dos por tres. El pobre Dani San se pasa media película recibiendo ostias, que lastimita daba el desgraciado.

Pero como Dios aprieta pero no ahoga, da la puñetera providencia de que en el complejo residencial donde se hospeda Dani con su madre, reside un anciano Japonés de nombre Miyagi (Pat Morita que el gran Buda tenga en su gloria) que enseguida se compadece del pobre muchacho y sus desdichas, Tu quieres aprender a Kárate po ven paca, le dice, y lo pone a encerar, Dar cera pulid cera, y lo pone a pintar, brocha para arriba y brocha para abajo, y a pulir suelos, derecha e izquierda, abusa laboralmente del pobre chaval, mientras el se pasa la vida en plan flojo cazando mosca con palillos, rezando, cuidando sus bonsáis y emborrachándose con calimocho en honor de su difunta esposa, explotación de menores me dije. Pero cual fue mi sorpresa que el ejercicio realizado puliendo, encerando y pintando doto a nuestro patético héroe de una agilidad increíble, se había curtido en una milenaria técnica para repeler los golpes, la verdad mí querido tío y amigos lo estaba flipando en colores, lo que son las cosas.

El pequeño saltamontes de Dani San harto de los abusos y palizas, acude junto a su mentor el Señor Miyagi al gimnasio de los Kobras y los reta en un combate, pero no en una vulgar pelea callejera, sino por todo lo alto, en el campeonato comarcal de Kárate, por la puerta grande, como un autentico campeón.

Dani San, prosigue su duro entrenamiento, y un día en la playa descubre al Miyagi dando una patada al aire en un perfecto equilibrio, es la patada maestra, la técnica secreta del Maestro, la denominada patada de la Grulla. No hace falta que os diga que Dani San la dominara tras duros entrenamientos en barcas con chapuzones incluidos practicando el equilibrio de la grulla, pieza clave de tan complicada técnica.

Y llega el gran final, el campeonato comarcal de Kárate de All Valley, la hora de las tortas, Dani las recibe de todos los colores, pero hay esta el tío con dos huevos, en la final, frente a frente con su enemigo el niñato súper creído de los Kobras, Dani San tiene una pierna bastante jodida de un combate anterior y todos los golpes van al mismo sitio por prescripción del entrenador de los Cobras, pero con cojera y todo mantendrá el equilibrio y la firmeza justa para lanzar su golpe perfecto, una patada de la grulla como Dios manda en todo los hocicos de su contrincante, el malo cae por los suelos, aplausos, vítores, abrazos, al Miyagi se le cae la baba, Dani San da saltos a la pata coja, besos con lengua de su novia, ha vencido, es un Karate Kid, un picha brava!!



La película me emociono y aquella misma noche en sueños el Sr. Miyagi se me apareció, venia cogido de la mano de Joselito, me dijo que observara y aprendiese, Joselito comenzó a practicar una técnica de puños, en plan dar cera pulid cera, luego mantuvo el equilibrio sobre un solo pie con las manos abiertas como un ruiseñor y lanzo dos patadas al aire volviendo a caer en perfecto equilibrio, Miyagi se acerco y dijo en mi oído: esta es la técnica del Ruiseñor de las cumbres, memorízala y en ese justo instante Joselito comenzó a cantar por soleares.


Aquella mañana solicite a mi padre que me dejara encerar su coche, luego lave y encere el de los vecinos, pulí los suelos, y al día siguiente me puse a pintar todas las casas de la urbanización por fuera y por dentro sin cobrar un duro.

Ahora estimados compañeros, os quiero revelar un secreto, el motivo de mi conducta en el Instituto, el motivo de mi actual condena, mi perdición no es otra que el amor, estoy coladito hasta los huesos de una chica de mochila azul, se llama Yeni, la Tres Pelos, compartimos clase en el Instituto y me tiene loco perdido, bebo de sus aires, sueño con su pelo, se me enamora el alma, se me enamora., y ya no puedo mas, necesito verla, decirle lo que siento, mi cabeza da vueltas, por favor hablad con mi padre, con la Supernany, con el gobernador civil, necesito ver a la Yeni, os ruego como amigo que ayudéis a este corazón partio.

Vuestro amigo el pequeño Saltamontes de Luís Alfredo.


2 Comments:

Anonymous Panteraroja said...

Ya te vale octopo,Jejeje, un clasico de las artes marciales de los 80.

Joselito is the best!

10:26 p. m.  
Anonymous Kaoss said...

Poner cera, quitar cera, Daniel-san. Clásico ochentero donde los haya, y que dio origen a toda una saga de películas, de Ralph Maccio no se volvió a saber, pero la última de la serie la protagonizaba Hillary Swank.

Tambié hubo una serie de dibujos, si mal no recuerdo...

7:20 p. m.  

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