viernes, marzo 16, 2007

KFT-2: Los Motoristas Fantasmas.

El traumatólogo leyó la carta de la pequeña garrapata de su sobrino con gran marcialidad, al término de la lectura se hizo el silencio, todos estábamos sumidos en la perplejidad interior de los cajeros automáticos, en el proceso interno de un PC al que le patina el disco duro, en una palabra: atontados.

- Bueno que opináis, dijo el traumatólogo.
- Tu sobrino lo que quiere es darle a la Tres pelos chorizo de Almendralejo del que por la punta no tiene pellejo, dijo el Centollo partiéndose el nabo.

El traumatólogo como un severo juez reclamo seriedad y nada de pitorreos, dando un porrazo en la mesa, al Centollo se le cortó la risa de pronto, Wan el Tigre de Matalascaña levanto la mano discretamente pidiendo la palabra, el Traumatólogo asintió con la cabeza dándole permiso para hablar.

- Propongo que nos vayamos a ver la película de Karate Kid varias veces seguidas, almorcemos, y nos echemos la siesta, a ver si se nos aparece el espíritu del Maestro Miyagi y nos enseña su técnica secreta.
- Os juro que al próximo que diga una chorrada le parto un fémur, dijo el Traumatólogo sin cambiar la expresión de su cara, el pobre Wan no sabia donde meterse, en su interior, sin dudas, opinaba que era una genial idea.

Yo iba a decir que ya tenía quien me pintara la casa de gallote, pero me calle por prudencia y temor. Estuvimos un buen rato más, pero no sacamos nada en claro, no encontrábamos la forma de ayudar al pequeño ácaro de Luís Alfredo.

Llego la hora de pagar, y resulto que ninguno de mis acompañantes llevaba dinero, daba la puta casualidad que a todos le habían robado la cartera, estuvieron cavilando un rato, y llegaron a la conclusión de que había sido una guapa señorita con la que habían estado hablando antes de mi llegada. Vaya cuentos se montan, la cosa es que me tocaba pagar la ronda, vaya morro gastan. De pronto un gran alboroto inundo la plaza Aqualung, eran unos niñatos con sus motos, unas especies de Heavy salvajes, con cadenas, pinchos y emblemas de los Motorhead, dando por culo con sus tubos de escapes trucados, hacían caballitos con mucha chulería, la gente se tapaba los oídos, las ventanas de los vecinos se cerraban o bien se abrían para insultar a los duros moteros.

- Ya están aquí esos malditos Hippis, dijo a nuestra espalda el dueño del establecimiento, nos tienen agobiados esos mierdas

Los niñatos superjevis empezaron con sus motos a dar vueltas alrededor de las mesas, y a atufar con el humo de sus tubos escapes el buen aroma de las tapas del mediodía, el ruido era ensordecedor, infernal, como el Heavy Metal amateur.

El Traumatólogo no lo dudo un instante, se levanto de la silla con violencia, Rogelio el ATS le acompaño, este fue el primero en atacar, de una certera patada en la boca derribo a uno de los Heavis de su moto, el Traumatólogo cogío a uno de los pelos y lo revoleo por los aires con moto y todo, sin percatarse un tercer motorista le atacaba a toda velocidad por la espalda, cuando el atropello a traición en plan farruquito parecía inevitable, el motorista cayo de bruces contra suelo, dejándose los dientes sobre el asfalto, su moto presentaba una banderilla Ninja atravesada en su rueda delantera, de pronto, de entre el publico que empezaba a abarrotar la plaza , aparecieron dos motoristas que veloces se dirigían hacia mis amigos, el Traumatólogo salto y se abalanzo como una pantera sobre uno, Rogelio derribo al segundo de una doble patada en el pecho, daba la sensación de que los moteros habían chocado contra un muro.

Todos los presentes en la plaza comenzaron a aplaudir, y a aclamar a los héroes, el dueño del Bar Cafetería Arenas del Rocío, nos dio la enhorabuena y no solo nos invito al desayuno, sino que saco un plato de jamón de pata negra, y varias jarras de cervezas, y todo de gallote que sabe mucho mejor como decía el perla del Centollo con la boca llena de jabugo.

Había sido una mañana inolvidable, no solucionamos nada de lo de Luís Alfredo pero lo pasamos tope mazo de bien. Nos despedíamos cuando frente a nosotros unos tíos muy trajeados forzaban a una guapa señorita a seguirles, mis acompañantes estaban flipados, al parecer la chica era la que antes les robo la cartera, los tres se levantaron a una y corrieron tras la chica y los tíos trajeados, yo estaba entre que si sí o que si no, cuando vibro mi móvil con una vibración de 0,06 en la escala de Ritcher, y el silbido de Kill Bill comenzó a dar caña, era mi mujer quería que acudiese a la bulla corriendo a casa, tenia algo urgente que mostrarme.

Pero no se me agobien, les dejo con este pedazo de video que capte con mi súper móvil chachipiruli con Mp3, videocámara, juegos, portero automático, peine, GPS, e Internet de ocho megas y pico, una pasada.

2 Comments:

Anonymous Kaoss said...

Los supercamorristas, si no me equivoco. Jackie chan y compañía haciendo de las suyas por Barcelona con Lola Forner...

4:15 p. m.  
Blogger octopo said...

Exacto, Jackie Chan, Sammo Hung, Yuen Biao, en esta curiosa pelicula, con Pepe Sancho de malvado.

12:26 p. m.  

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