viernes, septiembre 21, 2007

El Top de la Caspa: Gappa, el monstruo que amenaza el mundo.

¿Se acuerdan de la gallina Caponata?...aquella que amenizaba las tardes en Barrio Sésamo junto al Caracol Perejil, pues imagínensela con veinticinco metros de altura, con un mosqueo del carajo, acompañada de su marido el Caponato, igual de grande e igual de rebotado, atacando vuestra ciudad, destruyendo los Macdonal, los bares de copas, los centros comerciales, los pisos de protección oficial, el Ayuntamiento…seguro que las plasmación de esta terrorífica idea en sus mentes, les ha causado pavor, tembliques, y hasta vómitos, pues algo parecido es lo que ocurre en la película Gappa, el Monstruo que amenaza el mundo, también conocido como el Monstruo del Planeta Prehistórico.

La idea de pájaros rebotados contra la humanidad ha dado a la historia del cine grandes obras como The Giant Claws, La rebelión de los pájaros, Chicken Park y en menor medida Los Pájaros de Hitchcock. Gappa, the Triphibian Monster se encuadra dentro del género del Kaiju Eiga japonés, lo curioso de la película es que no es un titulo de la Toho, sino de la productora Nikkatsu Studio, que fue su única incursión en el genero de los bichos gigantes, y que la realizó en plan guasa, como diciendo aquí estamos con la gallina Caponata en plan Godzilla.

Rodada en 1967 por Harnyasu Noguchi y con efectos especiales de Akira Watanabe, el cual por supuesto no tiene la maestría de Eiji Tsuburaya, ni del Harryausen, pero hace el apaño, y tiene momentos lucidos. La película nos narra la expedición de unos científicos en busca de plantas y criaturas extrañas para la ambientación de un parque temático, de puta casualidad dan con la isla del Obelisco, donde la tribu residente (unos japos renegridos) les agasajan como auténticos reyes. Los nativos temen como a una vara verde al Dios Gappa, que reside bajo el volcán típico de estas islas, los científicos encuentran en una cueva anexa al volcán, un enorme huevo, desoyendo las advertencias de los nativos se lo llevan al Japón, la sorpresa es mayúscula cuando del huevo sale un enorme pollito calimero.

La expedición ha sido todo un éxito, el ambicioso empresario del parque temático, tiene el reclamo perfecto para su empresa, pero desde la isla del Obelisco salen dos enormes pajarracos que destruyen todo a su paso, nada puede detenerlos, son los padres del polluelo, y no cesaran en su destrucción hasta conseguir recuperar a su plumífero vástago. La eterna amenaza del pueblo nipón vuelve a venir desde el cielo, los enormes pajarracos son indestructibles y asolan todo a su paso, no tienen piedad, la provocación tiene sus consecuencias, quien siembra tormentas recoge tempestades.

Los efectos especiales son cutrecillos, a destacar la aparición de uno de los pajarracos saliendo del mar con un enorme pulpo en la boca, la destrucción de un teatro japonés, o la de una refinería, (aunque dicen las malas lenguas que las gallinas prehistóricas en realidad son hombres disfrazado, la verdad no sé que decir al respecto), destacar el maquillaje del niño nativo en plan japonés renegrido que también es cuanto menos que sorprendente, los diálogos típicos de científicos de serie B que lo saben todo, como el maestro liendres, y por supuesto asistiremos a un claro discurso machista, sobre el papel de la mujer en las películas de monstruos, de todo un poco como en botica.

El final de la película es digno de un Show especial de Sorpresa, Sorpresa sobre reencuentros familiares con la Isabel Gemio de anfitriona. La ambición humana vencida, entrega al tierno polluelo a sus progenitores, los padres tiernos le arrucharan y abrazaran, música enternecedora para la ocasión, momentos de emotiva emoción, inevitables lagrimas. Tras el feliz reencuentro su padre, el Caponato, dará unas breves lecciones de vuelo a su churumbel, esté tímidamente remontara el vuelo, juntos emprenderán el vuelo hacia su casa, tras la destrucción, llega la calma, la paz, Japón una vez mas, ha sido desvastada.


4 Comments:

Anonymous Camilo VII said...

La gallina Caponata daba mucho mas miedo...

10:14 p. m.  
Blogger Cecile B. Demente said...

El niño japonés renegrido se merece un spin-off, el personaje da para más...

8:54 p. m.  
Blogger Kike said...

¡¡Sí!! ¡¡Gran película!! Final sorprendente, argumento envolvente y compresas superabsorventes ¿Alguien puede pedir más?

12:11 p. m.  
Blogger octopo said...

El niño japones renegrido es de los personajes mas pintoresco del Kaiju Eiga, y protagonista indiscutible de esta grandiosa peli de bichos gigantes, si no hubiese sido por su sentido de la razon, el mundo hubiese sido destruido por la gallina Caponata.

8:54 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home