lunes, octubre 01, 2007

La Mala Yerba: Hannibal Lecter, Cocina Canibal.


Una siniestra melodía daba inicio al ultimo boom televisivo de la temporada, en la pantalla del televisor se sucedía un colorido desfile con todo tipo de verduras y hortalizas, intercalado con imágenes de la vida real del prestigioso chef que protagonizaba el espacio culinario, imágenes de archivo con el agente especial William Graham, con Clarice Starling, el chef con su famosa mascara o bozal puesto, ingresado en la cárcel de máxima seguridad para enfermos mentales…etc., finalmente el rocambolesco nombre del programa: “Cocina Caníbal con Hannibal Lecter” escrito en chorreante sangre abría el espacio.

El rostro de Hannibal llenaba las 37 pulgadas del televisor, sus ojos no mostraban ni sentimientos, ni debilidades, sonría con la malicia de un tiburón blanco ante un banco de boquerones.

- Bienvenidos queridos y deliciosos telespectadores, dijo con su característica finura, lucia un inmaculado delantal blanco, y un gorro de chef, que ocultaba su resplandeciente calvicie.

Se dirigió hacia el frigorífico de donde saco una enorme fuente de cristal, en su interior se encontraba una pierna humana cortada a la altura del tobillo en su parte inferior, y en la ingle en la superior, tenia hondos cortes que la atravesaban de arriba a abajo, Pierna de cordero al horno, dijo Hannibal con siniestra sonrisa, babeando por la comisura de sus labios, Pierna de silenciosos corderos, sentencio, risas en latas adornaron la ocurrencia.

Con su natural refinamiento de clase burguesa, de hombre culto y versado, explico detenidamente los pasos previos para la confección del delicioso manjar:

- La noche antes, estimados y sabrosos televidentes, se ha de limpiar la pierna concienzudamente, para la erradicación total del vello, les aconsejo el uso del láser, se puede acudir a cualquier clínica dermoestetica, donde gustosamente nos limpiaran la pierna. Se coloca la pierna en la fuente y se baña con Rioja, zumo de limón, se le añade granos de pimienta, la hojita de laurel, romero, ajos cortados en trocitos. Se tapa y se deja en la nevera durante toda la noche, para el día siguiente calentar el horno previamente a 150º, se le da la vuelta a la pierna, de forma que la parte que estaba en el líquido durante la noche ahora este arriba, se le añade sal y se introduce de nuevo en el horno a 130º, como ven bastante sencillo.

El programa culinario de Hannibal el caníbal, era un rotundo éxito de critica y publico, cocina sencilla, exótica y sabrosona para todos los paladares, mención aparte merecen las divertidas anécdotas con las que adornaba cada programa, su atareada vida de psiquiatra psicópata daba para mucho, en el presente programa, por ejemplo, contó como una vez sirvió en una cena con sus pacientes, en plan comida de empresa, a un moroso paciente al que había triturado en una picadora y confeccionado unas albóndigas que sirvió con una rica salsa de tomate, el éxito fue tan rotundo, que no tan solo se chuparon los dedos, sino que los comensales se llevaron un taper-wake con raciones de albóndigas para la casa, un método sencillo y practico para deshacerse de un cadáver.

Sobre la encimera de la cocina, típica americana, se encontraba un retrato de Clarice Starling, Hannibal la miro fríamente, se lamió el labio superior y dijo: Esta chica está para comérsela…, de nuevo sonaron risas en latas y aplausos pregrabados para animar la divertida ocurrencia del chef, acto seguido y tras sacar la fuente del horno, le añadió cebolla cortada a rodajas, piñones y pasas, volvió a introducir la fuente en el horno y lo subió a 150º, un volvemos en cinco minutos interrumpió la faena.

En realidad no fueron cinco minutos, sino quince, pero la espera, entre anuncios de compresas, colonias, y coches, fue divertida, de todas forma el programa era ameno, y los telespectadores perdonaban estas descaradas infracciones de las franjas publicitarias, finalmente la marca patrocinadora del programa nos aconsejaba el uso de su gama de productos para la limpieza del hogar, no dejan huellas, ni rastros de ADN, rezaba el slogan del anuncio, mientras una especie de brigada del CSI de Jubrique de las Petacas, intentaba recabar pistas de un asesinato múltiple, el anuncio era tan bueno que apunte la marca del producto en la lista de la compra.

Hannibal volvía a estar en la parrilla, en horario de máxima audiencia, sacaba la fuente del horno con delicada soltura, le daba la vuelta a la pierna, destapaba la fuente y la introducía de nuevo en el horno, subiendo la temperatura a 170º, mientras volvía con las anécdotas de su afición caníbal. Este personaje había estado en el punto de mira de la justicia internacional por sus fechorías, le cayeron nada mas y nada menos que nueve cadena perpetuas, pero gracias a su buen comportamiento, a la inestimable ayuda que presto al FBI en la captura de diversos psicópatas homicidas, vio su pena rebajada, gozando de ciertos privilegios como el régimen abierto, que compaginaba con esta nueva faceta televisiva de cocinero caníbal.

Un reloj en la pantalla indicaba que habían pasado 45 minutos, Hannibal volvió a sacar la fuente del horno, traslado su jugo a un cazo lo puso en la vitrocerámica a fuego alto para espesarlo, le añadió zumo de manzana y maicena disuelta en vino tinto, el plato estaba listo, con la maestría de un cirujano sirvió en un plato la pierna humana cortada en finas rodajas, le añadió los piñones, cebollas y pasas, y un poco de salsa por encima.

El plato tenia una pinta estupenda, la carne se apreciaba tierna y sabrosa, con la piel tostadita en su parte superior, Hannibal era un autentico genio de la cocina. Mientras el Chef se despedía hasta la próxima semana anunciando unos riñones al Jerez que estarían de muerte, en la pantalla del televisor aparecían los productos utilizados para la elaboración de la Pierna de Cordero Silencioso.

Ingredientes:

Buen provecho!!


3 Comments:

Blogger elputocriticón said...

¿no te recuerda esta escena de ray liotta a la de los sesos de mono de indiana jones en el templo maldito? y no lo digo porque tenga el cerebelo a la vista, más bién por la cara simiesca del amigo ray jojojojo

saludos!

5:53 p. m.  
Blogger octopo said...

Desde luego el Sr. Hannibal se lo hubiese pasado de lo lindo en la cena del templo maldito, los cerebros de monos tienen muy buena pinta.

Aunque Holocausto Canibal es sin duda su pelicula favorita, reporteros en salsa rosa.UMMMMM!!

8:52 p. m.  
Anonymous Marihachis said...

El plato de pierna humana al horno tiene una pinta estupenda, debe de estar de muerte...

11:51 p. m.  

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