martes, noviembre 13, 2007

El Top de la Caspa: Zinda Lash.

Métase en una cacerola a presión los siguientes ingredientes:

- Cuarto y mitad del libro de Drácula de Bram Stoker, , añádase estética del film de Drácula de Tod Browning, otro tanto del clásico Drácula de la Hammer, incluida su banda sonora, telarañas a tutiplén, algo del Mr. Jeckyl o de su mad doctor favorito, unos colmillos de vampiros de pega, música popular como la cucaracha, chicas rellenitas y ligeritas de ropa, bailes populares pakistaníes, unos actores del Pakistán, su poquito de sal, su aceite de oliva, su hojita de laurel, remuévase bien, y póngase a fuego moderado durante una hora y veintiún minutos.

El curioso potaje resultante se denomina Zinda Lash, y su rustico sabor pastún no deja indiferente al paladar del cinéfilo buscador de nuevas experiencias visuales.


Zinda Lash dirigida en 1967 por Khwaja Sarfaraz, tiene el honor de ser la segunda película de Terror filmada en Pakistán y el primer vampiro oficial del citado país, una película de chupasangres bastante peculiar, inspirada en los no muertos occidentales, pero con ese toque especial de Llollywood, o lo que es lo mismo, bastantes numeritos musicales, bailecitos, y canciones populares que no vienen a cuento dentro de la trama, pero que resultan curiosas y pegadizas, y que le dan a uno ganas de levantarse del sofá y pegarse un bailecito con el Drácula.

Como en el Pakistán no creen en el niño Jesús, ni en los Reyes Magos de Oriente, la trama sufre alguna variación con respecto a la obra de Bram Stoker, la conversión en no muerto se produce mediante la ciencia, un buen profesor Pakistaní experimenta con un suero para alcanzar la vida eterna, pero lo que consigue es convertirse en un Brácula con B de Barbate de medio pelo. A la primera en hincarle el diente es a su ayudante de laboratorio, chica rolliza y ligerita de casco, que se convertirá en una ardiente y provocativa vampiro.


Un investigador se presenta en el castillo a cobrar no se qué facturas, al colega se le ve acojonado, la decoración de la estancia es tenebrosa, llena de cuadros macabros de murciélagos, todo lleno de telarañas, de muchas telarañas, por que los vampiros serán muy glamurosos y muy finos, pero son un poquito guarrotes con la higiene del hogar, pero bueno a lo que iba, el Sr. Drácula recibe educadamente al investigador, le ofrece una habitación, pero en un descuido le descubre la foto de la novia, al Drácula se le cae la baba como está la guachi, que pescuezo, que bocado, piensa para sus adentros el maldito vampiro.

Durante la noche, el investigador escucha una extraña música, sigilosamente se dirige hacia la sala de donde proviene la cantinela, y allí sorprendido descubre a una vampira rolliza con un pircadías, que le dedica un exótico baile, con la pérfida intención de seducirle para chuparle la sangre de sus venas, el investigador ensimismado piensa en otra cosa, en clavarle una estaca y no precisamente en el corazón.

Menos mas que el Drácula, le salva en el ultimo momento, sino lo deja seco como una mojama, Quita bicha, quita, le dice el Drácula a la vampira empujándola con violencia, y le da a cambio a un pequeño bambino para que se entretenga y alimente sus ansias de sangre humana. Resumiendo y para que no se me cansen mucho leyendo, les diré que el Drácula se carga al investigador, que el hermano de este decide investigar, que salen muchas muchachitas bailando, que el Drácula se traslada a la ciudad y deja seca a la novia del investigador, pero que al final se lo cargan poniéndolo al sol como la colada, por que a estos vampiros musulmanamente practicante los rayos de sol si que le hacen pupa, pero no las cruces, estos bichos chupasangres se pasan los crucifijos por el escroto, sin que ni tan siquiera les salga un pequeño salpullido o les escueza los huevos.


La puesta en escena de la película es bastante teatral, como de una obra de Kike Camoiras, se nota bastante que el actor que encarna a Drácula se ha empapado bastante de la interpretación de Christopher Lee, los efectos especiales brillan por su ausencia, pero aun así contando con los escasos medios monetarios y materiales con que contaban los responsables de esta obra, hay que reconocer que no les salio tan mal, y que se deja ver con cariño, que es digamos una caspa light, mas bien un cabello bastante graso, como de niño pijo embadurnado de Patriko.


Como ya sabrán por los telediarios, allá en Pakistán la cosa siempre esta que arde, los Pakistaníes son un pelín cerrados de molleras, aparte de tener la cabeza liada en una toalla, son un pelín morunos, cerrados como candados, y a los censores la película, como que no les hizo mucha gracia, en un principio prohibieron su estreno alegando violencia extrema y contenido terrorífico , pero alguno de los productores del film, con ciertos enchufes, movió los hilos necesarios para aprobar el estreno, eso si con la categoría de clasificada para adultos o clasificada S, lo cual a la hora de su estreno le proporcionó una envidiable publicidad gratuita, abarrotando las salas de cines allá donde la estrenaran.



2 Comments:

Blogger elputocriticón said...

oh! esto tiene una pinta de joya que tira patrás!! pakistan, esa potencia del septimo arte..

5:25 p. m.  
Anonymous Camilo VII said...

La he visto recientemente y no esta tan mal, un poco chabacana con eso de los bailes, pero bueno se salva de la quema, por cierto, ¿a los vampiros musulmanes les afecta y hace daño el Coram?

10:00 a. m.  

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